La princesa Leonor y la infanta Sofía regresan a casa por Semana Santa, marcando un esperado reencuentro familiar tras semanas separadas por estudios.
Ambas aprovechan estos días para compartir con sus padres en un ambiente privado, manteniéndose alejadas de compromisos oficiales y del foco mediático durante su estancia.
El tiempo juntas será limitado, ya que sus agendas académicas no coinciden del todo, haciendo que este encuentro sea breve pero significativo para la familia real.




























