La polémica vuelve a rodear a Sarah Ferguson, quien enfrenta un nuevo revés tras ser despojada de un título honorífico en la ciudad de York.
El reconocimiento, otorgado durante décadas, fue retirado por decisión unánime del ayuntamiento, marcando distancia ante cuestionamientos recientes que han vuelto a poner su nombre en controversia.
Este hecho se suma a otros episodios que han afectado su imagen pública, generando reacciones divididas y reavivando el debate sobre su papel dentro del entorno social.




























