La familia real británica se reunió en la tradicional misa de Pascua en Windsor, donde destacaron algunas presencias clave que confirmaron su peso dentro monarquía.
Los príncipes de Gales, William y Kate, asistieron junto a otros miembros cercanos al rey, consolidando su imagen como figuras centrales en la institución actual.
En contraste, las princesas de York no hicieron acto de presencia, generando comentarios sobre su ausencia y posibles tensiones dentro de la familia real británica




























