Fue a principios de octubre de 2019 cuando, por medio de un comunicado publicado por la Corte Real de Suecia, se dio a conocer la noticia de que el rey Carlos Gustavo XVI había tomado la decisión de retirar el estatus de Su Alteza Real a cinco de sus nietos, una medida que casi cuatro años más tarde fue puesta en práctica por la reina Margarita II de Dinamarca.
Tanto el monarca sueco como la monarca emérita danesa justificaron sus decisiones bajo de argumento de “optimizar a la monarquía”, despojando a algunos de sus miembros de sus deberes reales para simplemente concertar la institución en los agentes más importantes.
En el caso del soberano de Suecia, tomó como medida la exclusión de dos hijos del príncipe Carl Philip, Alexander y Gabriel; y tres hijos de la princesa Madeleine, Leonore, Nicolás y Adrienne, haciendo que todos ellos conservaran únicamente sus títulos de duques y duquesas.




























