El príncipe Andrés de York ha decidido renunciar al uso público de todos sus títulos y honores reales, incluyendo el de Duque de York, tras llegar a un acuerdo con el rey Carlos III.
La decisión surge luego de la presión mediática y política que ha enfrentado por las controversias vinculadas a su relación con Jeffrey Epstein, situación que ha afectado la imagen de la familia real británica.
Aunque Andrés dejará de usar oficialmente sus títulos, estos aún no han sido revocados por ley, ya que solo el Parlamento puede hacerlo de manera definitiva. Aun así, el hijo de la reina Isabel II ya no tendrá participación en actividades reales ni cargos honorarios, marcando así su salida casi total de la vida pública.




























