El Castillo de Windsor ha retirado el escudo de armas del príncipe Andrés de la Capilla de San Jorge, un gesto que marca otro golpe simbólico para el hijo de la reina Isabel II tras el escándalo de Jeffrey Epstein.
El estandarte, que representaba su lugar como caballero de la Orden de la Jarretera, fue removido discretamente, una medida que, según expertos reales, suele reservarse para casos de traición o deshonra grave, lo que refleja el distanciamiento definitivo de la familia real con el duque.
La decisión llega luego de años de controversia y aislamiento público, tras las acusaciones de abuso sexual en su contra, las cuales resolvió mediante un acuerdo civil con Virginia Giuffre.
Aunque el príncipe Andrés ha negado las acusaciones, la monarquía británica, ahora bajo el reinado de Carlos III, busca proteger su imagen y dejar claro que su hermano menor ya no forma parte activa de la institución.




























