En medio de una crisis económica que golpeó a Honduras hace más de dos décadas, la determinación y el espíritu emprendedor de doña Ruth Nohemy Rubio Argueta y su esposo Raúl Padilla dieron origen a Ópalos, una empresa familiar dedicada a la producción de tés y productos naturales. Desde sus inicios humildes, vendiendo café en bolsas selladas artesanalmente, hasta convertirse en un referente nacional, Ópalos ha sabido reinventarse y consolidarse en un mercado competitivo.
El camino no fue sencillo. La idea nació en 2012, cuando tras perder sus empleos, la familia recibió apoyo de la madre de doña Ruth, quien facilitó los primeros insumos para arrancar un negocio que inicialmente se denominó De Palo, pero que pronto cambió a Ópalos. Desde entonces, la calidad y autenticidad de sus productos, como té de zacate de limón, valeriana, romero y otros tés naturales, se ganaron un espacio privilegiado en pulperías y supermercados de todo el país.
El impulso definitivo llegó con el programa Una Mano Para Crecer (UMPC) de Walmart, que no solo fortaleció la imagen y presentación de los productos, sino que también facilitó la obtención de licencias sanitarias y asesoría estratégica. Gracias a esta alianza, Ópalos pudo escalar su distribución a tiendas como Despensa Familiar, Maxi Despensa, Paiz y Walmart, y desarrollar innovaciones como las bolsitas de té 100% naturales, pioneras en Honduras.

La visión y constancia de doña Ruth han transformado la empresa familiar en una historia de superación. Con el crecimiento de Ópalos, ha logrado no solo estabilidad económica, sino también invertir en su comunidad y en su familia, brindando educación a sus tres hijas y modernizando su planta con maquinaria especializada para la producción y envasado de sus productos naturales.
Además, Walmart ha facilitado mecanismos como el pronto pago, que le permite a Ópalos mantener un flujo de caja saludable y expandir su capacidad productiva. Hoy, sus productos viajan desde su planta al Centro de Distribución Walmart para llegar a cada rincón del país, simbolizando el triunfo del trabajo duro, la innovación y la colaboración entre una pyme local y una corporación internacional.




























