El príncipe Prince Harry y Meghan Markle llegaron a Australia, marcando su regreso tras años alejados de funciones oficiales y expectativas mediáticas.
Durante su visita, recorrieron hospitales y centros sociales en Melbourne, compartiendo con niños y personal médico, destacando su lado humano y compromiso con causas benéficas.
Sin embargo, el viaje también incluye eventos privados y experiencias VIP que han generado críticas, al considerarse una forma de monetizar su imagen fuera de la realeza.




























