Tanto Rania de Jordania como su nuera han optado por vestidos hechos a medida para la ocasión en los que se han empleado técnicas de bordado típicas locales.

El domingo 9 de junio ha sido el día elegido para celebrar el jubileo de plata que marca los 25 años de reinado del rey de Jordania Abdalá II. Durante todo este año han tenido lugar diferentes actos conmemorativos y visitas de los reyes jordanos a diferentes ciudades del país que ayer culminaban con un retrato oficial de Abdalá II y la reina Rania y un desfile posterior que ha contado con la presencia de la familia real al completo. La reina consorte Rania y su nuera, la princesa Rajwa, quien hace poco anunció su embarazo, vestían dos diseños hechos a medida para la ocasión, con bordados tradicionales jordanos y repletos de símbolos como mejor homenaje a su país y cultura en un día tan especial como este.
La reina Rania llevaba un original diseño Laith Almalouf, confeccionado en gasa de color blanco compuesto por tres piezas. En primer lugar, una camisa de mangas abullonadas y una larga falda plisada, una fórmula de estilo que sin duda define a la reina jordana.

En segundo lugar, un original corsé en color gris, que en palabras de su creador, se inspiran en una armadura, reflejando así la protección y la fuerza de Jordania en los últimos 25 años. El diseño está repleto de símbolos, tal y como cuenta el diseñador en su cuenta de Instagram: los botones de la camisa son estrellas de siete puntas que representan la unidad y la esperanza.
La falda incluye puntas de trigo cosidas a mano, un elemento profundamente enraizado en la cultura jordana y que simboliza la abundancia y la prosperidad. En total se han empleado en este diseño alrededor de 200 horas de trabajo artesano.
La reina ha acompañado este conjunto con la tiara con escritura árabe y unos pendientes de brillantes en forma de cascada.





























