Tegucigalpa. En una cálida tarde, rodeados de un ambiente acogedor, tuvimos el placer de conversar con Karla Zelaya Rubio, actual gerente de Mercadeo de Café Rubio y Del Bosque. Durante nuestra amena charla, Karla nos compartió las claves que han llevado a su empresa familiar a la cúspide del sector cafetalero en Honduras. Degustando una exquisita taza de Café Rubio de especialidad sabor pimienta, la conversación se convirtió en un viaje sensorial hacia Santiago de Puringla, La Paz, uno de los lugares más privilegiados para la producción de café en el país, gracias a su excepcional clima y condiciones geográficas.

Un Café de Cinco Estrellas
¿Cómo surgió la idea de fundar Café Rubio? Karla explica que son una familia cafetalera de tercera generación. «Todo comenzó con mis abuelos, quienes dedicaron su vida a la producción local de café en nuestra finca. La segunda generación decidió empoderar la marca y llevarla al siguiente nivel.»A medida que avanzaba el año 2000, comenzó a crecer la demanda de cafés de palo, buscando sabores auténticos y libres de aditivos. Café Rubio se lanzó al mercado y, apoyándose en su reputación, logró convertirse en la primera marca de café en ingresar a los supermercados a nivel nacional. Este movimiento marcó un hito en la industria, desatando una competencia que ha llevado a la aparición de más de 20 marcas en los estantes.
Para Karla, este avance fue un gran compromiso familiar. «Tras la muerte de mi tío, la marca fue adquirida por su hermana y sus hijos, incluyendo a mi mamá y mis hermanos. Fue entonces cuando decidimos renovar la imagen de Café Rubio.»Su hermana, Regina Zelaya, jugó un papel fundamental al desarrollar nuevos formatos, como el café con pimienta, introducido en 2011. Esta mezcla ha sido bien recibida tanto en Honduras como en El Salvador, donde ha ganado gran aceptación.
El crecimiento de la empresa continuó, y la familia Rubio pronto identificó un gran potencial en el mercado internacional. Así, comenzaron a ofrecer versiones premium de su café, disponibles en Amazon desde 2023, para aquellos que prefieren moler su propio grano.

Estrategias de Éxito
Con el apoyo de aliados estratégicos como la Cámara de Comercio e Instituciones de prestigio, Café Rubio ha logrado una imagen renovada y un empaque que destaca en el mercado. «Estos aliados han sido clave para nuestro cambio de imagen y posicionamiento», afirma Karla. Además del café, han diversificado su oferta con productos como miel y mermeladas, aprovechando la riqueza de la región.
La resiliencia ha sido fundamental, especialmente durante la pandemia, cuando activaron su servicio de delivery y su tienda en línea para satisfacer la demanda de sus clientes. «El acceso a créditos ha sido un desafío. La financiación para emprendedores en Honduras es limitada, y hemos tenido que ser creativos para mantenernos a flote», comenta.

Un Futuro Prometedor
La marca ha evolucionado, ofreciendo nuevas presentaciones como latte y mocca. También se ha expandido a través de su empresa hermana, Del Bosque, que ofrece más de 85 productos naturales, consolidándose como pionera en el sector.¿Cuál es el próximo paso para Café Rubio? Karla sueña con expandirse en Estados Unidos, donde hay una gran comunidad hondureña que anhela el café de palo. En el mercado nacional, buscan ampliar su cobertura y mejorar su logística para llegar a más tiendas.
Café Rubio, tras 20 años de trayectoria, se ha convertido en un referente en la industria cafetalera. Karla concluye la entrevista con un valioso consejo para futuros emprendedores: «La constancia es clave. Nadie se desarrolla de la noche a la mañana. Debemos avanzar con firmeza, adaptándonos a los cambios y demandas del mercado.»
Con esa sabiduría y un café aromático en la mano, queda claro que el legado de la familia Rubio seguirá floreciendo.




























