La reforma aprobada incorpora castigos más rigurosos para delitos cometidos en escenarios de violencia de género, además de ampliar las circunstancias agravantes aplicables al femicidio.
Según las modificaciones al Código Penal, las condenas podrán alcanzar entre 40 y 60 años de prisión cuando concurran agravantes específicas o delitos relacionados.
Asimismo, la Corte Suprema de Justicia deberá poner en funcionamiento tribunales con competencia nacional especializados en casos de violencia contra la mujer y femicidio.




























